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¿Cómo puedo ayudar a los estudiantes con dificultades de lectura?

¿Cómo ayudaría a un estudiante con dificultades de lectura? ¿Te sentarías cerca de él/ella para leer juntos? ¿Utilizaría alguna técnica innovadora para animarle o advertirle de que haga lo correcto? Nada de lo anterior, ya que lo que está en juego no es simple rebeldía o pereza en la realización de tal habilidad. Al contrario, el niño simplemente no puede leer.

Para tomar la seriedad del asunto a pecho, muchas madres y padres se desesperan porque sus hijos no pueden desarrollar esta habilidad. Estamos hablando de 8,9 y hasta 10 años de edad. Puede que ni siquiera sepan cómo unir las letras y sus sonidos o reconocerlos.

Después de todo, ¿qué hacer?

En primer lugar, es importante señalar que cada caso puede tener una motivación para hacerlo. Los responsables del niño deben empezar desde un punto que les lleve a lo que realmente importa. Veamos lo siguiente.

Examen de la vista y la audición

¿Su hijo/alumno ve y escucha bien? Para que conste, nada mejor que aclarar la duda mediante exámenes que puedan informar la situación del pequeño con asertividad respecto a estos detalles que, si no se tratan, pueden influir realmente en la dificultad de lectura manifestada.

El poder del proceso de estimulación

Asumiendo que no hay problemas de visión y audición, que todo es completamente normal; ¿cuál es el siguiente paso a dar para investigar la razón de la dificultad? Analizar cómo fue el proceso de estimulación para la alfabetización de este niño.

En este trabajo es necesario investigar si el niño ha sido adecuadamente alfabetizado. Esto incluye, entre otras cosas, mostrar y entrenar el sonido de las letras, el resultado de la unión.

Es común que algunos padres y madres le digan a la maestra que el niño sabe reconocer las letras y que por lo tanto no tendría razón para la dificultad de la lectura. Sin embargo, el detalle es más complejo, ya que para que un individuo lo sepa, debe estar bajo una elaboración cognitiva completa.

Este conjunto permite al niño conocer el sonido y la secuencia que las letras representan cuando forman sílabas y, en consecuencia, las palabras. El proceso de alfabetización es el resultado de estos pasos.

Así que no lo olvides: conocer las letras no es un requisito para dominar la lectura y la escritura. Es un paso importante, pero no fundamental para que el pequeño alcance el estado completo de tales habilidades.

Estimulación de la conciencia fonológica

Otra forma de investigar la razón de la dificultad del estudiante para leer es averiguar cómo fue la estimulación de las habilidades de conciencia fonológica, la discriminación auditiva, etc.

Vale la pena recordar que el rango de edad de 6 y 7 años es el ideal para que los niños puedan ser alfabetizados de manera regular. Después de esta etapa, puede que les resulte más difícil aprender a leer y escribir.

¿Qué pasa si se trata de un trastorno del aprendizaje o de una discapacidad intelectual?
En tales casos, es esencial que el estudiante ya provenga de un seguimiento profesional o tenga una derivación que le proporcione las condiciones para su desarrollo. Existe la posibilidad de que también se produzca una perturbación o trastorno. En todos ellos, la presencia de un variado equipo de especialistas tiende a contribuir mucho a la situación.

Psicopedagoga, logopeda, psicólogo, neuropediatra, entre otros. Estos especialistas tienen mucho que aportar a través de una batería de pruebas y exámenes para ver por qué este niño tiene dificultades para leer y escribir.

Aviso importante
Es esencial que la escuela y los responsables del niño busquen ayuda de manera oportuna. No lo dejes hasta que el estudiante tenga 9, 10, 11 y 12 años. Estas habilidades deben ser trabajadas en la infancia y a tiempo.