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El desarrollo neuropsicomotor en el primer año de vida

El primer año de la vida de un niño está rodeado de novedades, después de todo es el momento en que el pequeño comienza su trayectoria. Sin embargo, cabe destacar que no todos los aspectos se definen en este período, lo que demuestra la falta de aptitudes o la posible falta de conocimiento de determinadas aptitudes. El proceso se basa en el paso a paso; y cada paso cuenta para un resultado satisfactorio. El desarrollo neuropsicomotor debe respetar los puntos de los períodos indicados.

Las funciones que forman parte de este proceso

Es importante llamar la atención sobre el hecho de que el desarrollo neuropsicomotor tiene un conjunto esencial para la vida del pequeño, incluyendo su autonomía. Las funciones incluidas en este grupo son las siguientes: motoras, cognitivas, sensoriales (contemplar la visión y la audición), de lenguaje, sociales y psíquicas. El detalle es que todas estas funciones están interconectadas por el comando del cerebro.

Los especialistas utilizan los llamados elementos de evaluación del desarrollo. Según el test de Gesell o el screening de Denver y otros; la clasificación de estas áreas se divide en motriz fina o adaptativa, gruesa, personal o de lenguaje.

Habilidades que se tienen en cuenta en el primer año de vida

Debemos recordar que el desarrollo neuropsicomotor es un conjunto en el que estas habilidades tienden a trabajar junto con los requisitos previos motores. Así que, mira las habilidades que deben ser consideradas para el funcionamiento normal del niño.

– Esquema del cuerpo

Podemos definirla como la habilidad que los niños adquieren sobre su propio cuerpo, más allá de las partes que lo componen, los movimientos y actitudes. Hay que destacar el detalle que concierne a la imagen corporal y la forma en que la persona, durante la infancia, comienza a ver su cuerpo. Con esto, el niño comienza a desarrollarse a partir de las experiencias corporales con los objetos de su entorno y con las conexiones afectivas adquiridas en el contacto con las personas que lo rodean.

– La simetría del cuerpo

Es normal que al nacer, la cabeza del bebé cuelgue a un lado. A partir del tercer mes de vida, el niño puede alinearlo con el tronco. Además, los brazos y las piernas tienden a moverse de forma más simétrica. Hay que tener cuidado antes del tercer mes: la asimetría del cuerpo es común, pero cuando es muy marcada, los padres deben consultar a un médico. Existe un riesgo inminente de problemas de desarrollo.

– Flexión del período neonatal

Cuando nazca el bebé, noten que se queda con los brazos y las piernas medio flexionados. Esto se debe a que el niño, después del nacimiento, todavía muestra el dominio del llamado tono flexor. A medida que pasa el tiempo, el pequeño muestra una disminución de esta capacidad, debido al desarrollo de la extensión activa del propio cuerpo.

Transferencia de peso corporal

Dentro del desarrollo neuropsicomotor, que ocurrió en el primer año de vida, también hay lo que llamamos transferencia de peso corporal. Esto sucede cuando el niño comienza a afirmar su cuerpo, apoyado en algún lugar, para sentarse. Además, cuando el niño está de pie, se estimula la postura ortostática.

Cada tres meses desde el nacimiento, el bebé demuestra la adquisición de habilidades que significan un progreso real. Así, en el 3º, 6º, 9º y 12º mes el niño presenta algunas ganancias relevantes. Mira los principales de cada fase:

– 3 meses: vocalización y gritos, simetría más firme de la cabeza y el cuerpo.

– 6 meses: alcanzar y sostener objetos con las manos alternas; mirar hacia la fuente de sonido.

– 9 meses: se arrastra y comienza a pararse.

– 12 meses: camina y suelta las primeras palabras.