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La dislexia: ¿qué es y cómo identificar sus síntomas?

La dislexia no es una simple dificultad que el alumno enfrenta en la lectura y la escritura, sino un problema específico de aprendizaje. Algo mucho más serio. Cabe señalar que hay toda una serie de investigaciones que tratan de encontrar más respuestas a esta condición. Su identificación temprana es crucial para las intervenciones centradas en el niño.

El período escolar revela muchas sorpresas, tanto buenas como no tan buenas. El desempeño del niño en el aula es responsable de mostrar primero a los maestros y luego a los padres algunos detalles que señalan aspectos relacionados con el aprendizaje y el desempeño en general. Entre los puntos que se destacan en el transcurso de los primeros años de enseñanza, especialmente en la alfabetización, destacamos la dislexia como uno de los principales.

Es necesario destacar que todavía hay un gran número de educadores y padres que necesitan información sobre las formas de abordar las situaciones que afectan a los estudiantes a los que se les ha diagnosticado esta afección. Tal escenario es una llamada de atención para que todos sean conscientes de lo que es la dislexia y de cómo identificar sus síntomas.

¿Qué es la dislexia?

La dislexia es un trastorno específico del aprendizaje y tiene un origen neurológico. Es interesante que no sólo se perciba en las personas desfavorecidas; por el contrario, la dislexia afecta a personas de todos los orígenes y niveles de intelectualidad. Una de sus características más notables es la dificultad para reconocer las palabras y la poca capacidad para decodificarlas y deletrearlas.

¿Cuáles son los síntomas?

Cabe señalar que en el DSM-5 (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales), la dislexia se considera de manera más amplia y, como tal, se incluye en la categoría de “trastornos neurológicos”, pero se denomina “trastorno específico del aprendizaje”. Basándose en estos criterios, el manual establece que la dislexia debe presentar al menos uno de los siguientes síntomas:

– Dificultad en la ortografía;

– Escritura que contiene muchos errores (por ejemplo, puntuación, gramática, falta de claridad, etc.);

– Lectura lenta y muy difícil; incluso la ortografía es muy pobre;

Además de estos, hay otros síntomas que se pueden observar en el aula, como: retraso en el habla, dificultad en las actividades espaciales, olvido del aprendizaje de las letras y los sonidos, etc.

¿Por qué se produce la dislexia?

La dislexia se produce por una deficiencia en el proceso fonológico. Sin embargo, se presenta muy por debajo de lo esperado. Todo esto en relación con otras habilidades cognitivas.

Es importante señalar que la comunidad científica está estudiando otras posibilidades relacionadas con la causa de la dislexia, porque todavía no hay consenso sobre el origen exacto del trastorno, aparte del que siguen muchas líneas de investigación. Sin embargo, ya es posible trabajar con la hipótesis de que existen diferencias en el desarrollo y la función del cerebro en los casos de niños con dislexia. Este resultado ha sido posible gracias a los estudios de neuroimagen.

Según Rodrigues y Ciasca (2016), los estudios también muestran que hay una fuerte indicación del componente genético en estos casos, ya que las investigaciones clínicas demuestran que “más del 50% de los niños con dislexia tienen padres y hermanos con el mismo trastorno”. Esto significa que la presencia tanto del padre como del hermano con alguna dislexia aumenta la probabilidad de que se produzca el trastorno.

En cuanto a la prevalencia, los estudios muestran que es variada, teniendo en cuenta que las tasas dependen tanto de la definición como de los criterios diagnósticos adoptados. Sin embargo, es interesante notar: se estima que entre el 3% y el 10% de los escolares tienen el trastorno (RODRIGUES y CIASCA, 2016).

El papel de la escuela

Estas instituciones desempeñan un papel fundamental en la labor de intervención en la dislexia. Deben trabajar conjuntamente con los maestros, la dirección, los padres y los cuidadores del niño. Pero como dice Baradel (2012), esta dinámica no es tan simple porque simboliza un verdadero desafío para la escuela, ya que también deben entrar en este proceso más especialistas, como terapeutas del habla, psicólogos, neurólogos y otros tan importantes para el tratamiento.

Referencias

BARADEL, Roberta Roque. El laberinto de la dislexia: definiciones, diagnósticos y consecuencias en la vida escolar. 2010. Disertación (Maestría en Lingüística) – Universidade Estadual de Campinas, Campinas, 2010.

RODRIGUES, Sônia das Dores; CIASCA, Sylvia Maria. La dislexia en la escuela: identificación y posibilidades de intervención. Revista Psicopedagogía, São Paulo, v. 33, n. 100, 2016.

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