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TÉCNICAS PARA TRABAJAR LA PSICOMOTRICIDAD EN EDUCACIÓN INICIAL

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Hemos seleccionado en este post varias ideas y técnicas para trabajar la psicomotricidad en la educación infantil.

No es de hoy que los profesionales de la pedagogía, la psicopedagogía, los psicólogos, los médicos y otros se preocupen por la capacidad que tiene el niño de asociar las funciones del cerebro con los movimientos. La investigación aún está avanzada. Todo en nombre del reconocimiento de detalles más importantes para nuevos descubrimientos.

Psicomotricidad en la educación de la primera infancia

Durante el proceso de educación básica, los niños se enfrentan a diversas situaciones que impulsan sus conocimientos. La cuestión pedagógica se centra en la psicomotricidad del pequeño a partir de actividades dirigidas al trabajo de la mente, los movimientos y el lado afectivo del estudiante.

Es importante señalar lo importante que es la aplicación de tales ejercicios, de manera lúdica, para ayudar a los niños a descubrir el mundo que les rodea. La noción que los pequeños tienen de su propio espacio es interesante y bastante válida para la propia formación de esa primera infancia.

¿Qué técnicas se pueden utilizar para trabajar la psicomotricidad en la educación de la primera infancia?

Desde el primer contacto del niño con el ambiente escolar, los educadores pueden estipular actividades que trabajen todo esto para el niño. A continuación se presentan algunas de las diversas técnicas que pueden y deben utilizarse en el aula, en el patio de la escuela y en cualquier otro lugar donde haya condiciones.

Es importante recalcar a los lectores que la división del juego debe tener en cuenta la edad del niño. Esto se debe a que un estudiante menor de 3 años no es tan firme como uno pequeño de 4 o 5 años.

Las bromas que implican todo tipo de movimiento del niño y el fortalecimiento de su aspecto afectivo son indispensables para su vida.

Hasta los 3 años: chistes que fomentan el descubrimiento del espacio, actividades táctiles, ejercicios con pelotas y piezas de plástico; pintar los pies y pedir al niño que dibuje un camino; juegos de llenado y vaciado de pequeños recipientes con arena son también grandes consejos para esta fase de la primera infancia.

A partir de los 4 años: actividades que hagan saltar, rodar, bailar a los pequeños; ejercicios que les presenten rutinas que formarán parte de su vida, como atarse los zapatos, peinarse, vestirse, elegir un juguete, recoger un objeto específico, etc.

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